áfrica
yo reviviré desde áfrica y les haré tragar todas las insignificancias que me hicieron callar
voy a regresar tan insignificante que se preguntarán cómo he hecho para sobrevivir a tanta peste
a tanto desempleo y subempleo y al vacío a tanta indecencia entre las uñas a la hambruna
yo les responderé que ellos fueron vencidos por el marketing
me mirarán asustados y esconderán sus celulares en la guantera del auto
uno me tenderá un jabón y yo me lavaré frente a una multitud exánime
yo que he tendido manos más pródigamente que vishnu el transformador
yo que me he transformado desafiando todas las leyes de la entropía sobrehumana
yo tan irregular y menor e inadaptada
reviviré no obstante a todas las plegarias que se rezaron por mi fracaso
no sin presentarles las derrotas como mis medallas más atesoradas
no sin cortar en pedazos a un joven artista para mostrarles su belleza interior
yo no he comprendido
yo no sé si es la sangre lo que quiero ni las palabras ni las sinonimias
yo sé que persigo una casa rodante y que no quiero alcanzarla todavía
no es difícil entender qué poco he comprendido
yo no quiero una meta
una meta es la muerte es la conformidad es sentarse en una mecedora y cobrar jubilación
una meta es no creer en el amor que se renueva a sí mismo en cada parpadeo
en cada acto sexual entre hombres y hombres y mujeres y mujeres que se quieren sin dos puntos
una meta es un grito de eureka pero corriendo hacia la retaguardia
una meta es el público y no el escenario
menos aún el campo de batalla el campo de exterminio el campo de frutillas para siempre
les aseguro que no he comprendido
y que la enciclopedia espasa-calpe no me dedicará un capítulo de su cementerio
sin embargo no todos han tenido el privilegio de entender
algunas personas me celebrarán con té verde y torta de manzanas
y yo las celebraré con anécdotas del congo y continentes escondidos
porque yo reviviré desde áfrica porque sí y no por otra cosa
el que posea la verdad que vaya a limpiarse las suelas a su casa y se convierta en un becerro de oro
el que no posea la verdad que camine a mi costado y me indique el trayecto
el que no crea en la verdad que se siente en mi cama y reescriba las escalas de valores
el que no crea en las creencias que viva una temporada entre los hombres
el que no crea en la monorrealidad que me tome del brazo y me lleve a esparcir sin tiranía la capacidad de maravilla







3 de marzo de 2011 a las 14:04
(...)
Me voy al Magreb. Buscaré el origen de mi sangre y luego beberé cada gota para mezclarla con lo que defequé atrás y así también uniré tu carne con la mía. Trazaré un camino entre Casablanca, Fès, Bizerta, Ben Arous, Cabilia y El Tarf, dibujando nuevamente otra ruta paralela al mediterráneo. Pensé que nunca más lo recorrería, la última vez que dibujé esa línea estaba del otro lado del mar imaginando el olvido… así creé el olvido, con tu mitología y mi metafísica (sí, sí, esos mismos conceptos de los que te hablaba antes). Dicen que el olvido es involuntario, pero yo aprendí a crearlo en la imaginación, así, cuando la creación disminuye, el dolor también. Así me olvidarás vos también, con las interferencias del aprendizaje y con la sustitución de lo que nunca se consolidó. ¿Te das cuenta? Vos me olvidarás, yo recordaré que (ya) te olvidé. Recuerdo que quise robarme un descapotable. Ahora lo entendés: separo las características más torpes del mundo.
(...)
Ya no importan mis pies calcinados en el Magreb, ni mi prejuicio a favorecer la trata de blancas en el sudeste asiático. Importan, sí, las grandes preguntas de la humanidad, aquellas que se responden con un sí o con un no. ¿Dios existe? ¿Es bueno ser bueno? ¿Hay agua en Marte? ¿Fue penal? ¿Volvió Internet? La única verdad y no-verdad contundente es que no hemos sufrido lo suficiente; quizá sea porque no nos hemos visto lo suficiente. El ejercicio de vernos el uno al otro no es tan complejo, el ejercicio de vernos a nosotros mismos puede ser aterrador ¿y cómo no serlo si nuestra propia humanidad muchas veces nos resulta nauseabunda? y así se inicia el miedo, con el temor a lo que podemos potencialmente llegar a ser vos o yo. Eso deriva en pánico sólo cuando nos damos cuenta que ya no podemos hacer nada más -¡pero nada en serio!- para que vos dejes de ser vos ni yo deje de ser yo. Vos preguntame, animate, no es una pregunta tan difícil, yo te prometo que seré grandioso y humano, y que responderé que sí o responderé que no, y no de otra manera. Vos preguntame, ¿vale?